Nelson Mandela “Porque ser libre no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir en una forma que respete y mejore la libertad de los demás …”Nelson Mandela

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Luci presenta

Las lámparas ahorradoras de energía se han convertido en uno de los artículos eléctricos más solicitados en la actualidad para promover el ahorro de energía. Los beneficios se reflejan notablemente en la factura eléctrica, ya que estas lámparas utilizan menos  energía y producen  menos calor.
Entre las lámparas fluorescentes de tecnología más reciente se encuentran las del tipo CFL (Compact Fluorescent Lamp – Lámpara Fluorescente Compacta), conocidas también como lámparas económicas o ahorradoras, con una luz y tamaño similar al de las bombillas incandescentes, pero con las mismas ventajas que brinda un tubo de luz fluorescente de mayor tamaño.

Una bombilla incandescente funciona mediante el paso de una corriente a través de un filamento en una caja de vidrio llena de gas argón. Se necesita una gran cantidad de calor para crear la luz de esta manera. Las bombillas incandescentes utilizan 90 por ciento de su electricidad para generar el calor. En contraste, las lámparas fluorescentes compactas de ahorro de energía funcionan cuando los electrones en movimiento chocan con trazas de mercurio, creando la luz ultravioleta que activa un revestimiento de fósforo dentro de la bombilla. La luz se produce con muy poco calor, por lo que una CFL es 75 por ciento más eficiente que una bombilla incandescente.

Lampara VS Bombillo

Ventajas


•    Son “frías”: la mayor parte de la energía que consumen la convierten en luz.
•    Utilizan entre un 50 y un 80% menos de energía que una bombilla normal incandescente para producir la misma cantidad de luz.
•    Una lámpara de bajo consumo de 22 vatios equivale a una bombilla incandescente que consume 100 vatios.
•    Las bombillas de bajo consumo duran hasta 10 veces más.


Impacto ambiental
En su vida útil, una sola bombilla CFL ayuda a reducir los gases de efecto invernadero mediante la eliminación de 345 kg de dióxido de carbono, que se producen para crear una bombilla incandescente. Sin embargo, las bombillas CFL contienen pequeñas cantidades de mercurio, la clave es el manejo integral al finalizar la vida útil de la lámpara ahorradora, por lo que debe eliminarse cuidadosamente, asegurando que no se quiebren.



Reciclaje lámparas

 

Referencias:

CNFL

EcuRed

ehowenespañol

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