De acuerdo con la mayoría de la comunidad científica, el efecto invernadero se está viendo acentuado en la Tierra por la emisión de una mayor cantidad de gases de efecto invernadero derivados de la actividad humana.
A través de las actividades humanas se liberan grandes cantidades de carbono a la atmósfera a un ritmo mayor de aquel con que los productores y el océano pueden absorberlo, éstas actividades han perturbado el presupuesto global del carbono, aumentando, en forma lenta pero continua el CO2 en la atmósfera; propiciando cambios en el clima con consecuencias para el planeta.
Se está produciendo una interferencia humana en el sistema climático, y el cambio climático plantea riesgos para los sistemas humanos y naturales (Field, 2014).
¿Qué es el cambio climático?
Se denomina cambio climático a “la variación en el clima, atribuida directa o indirectamente a la actividad humana, que altera la composición de la atmósfera mundial y se suma a la variabilidad del clima observado durante periodos de tiempo comparables” (Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, página 3); es decir, es una alteración que los seres humanos estamos ocasionando a la forma en que la energía solar interactúa con la atmósfera y escapa de ella, o sea una alteración al fenómeno del efecto invernadero.
Las causas del cambio climático actual son de origen humano y se deben principalmente al aumento en los niveles de concentración de los GEI. Este aumento en los GEI es provocado principalmente por el uso de combustibles fósiles en procesos industriales, el transporte, la generación de energía, así como algunas actividades agropecuarias y la quema de bosques (Instituto Meteorológico Nacional, 2011).
Cuando el ser humano, directa o indirectamente, emite mayor cantidad de gases de efecto invernadero, se incrementa el calentamiento planetario (Estrategia Nacional de Cambio climático, 2009).
Consecuencias del Cambio Climático en el planeta
Estudios científicos indican que el cambio climático está provocando una serie de alteraciones en el planeta:
Alteración en sistemas hidrológicos: el cambio climático ha incrementado los problemas en la disponibilidad de los recursos hídricos a nivel mundial y se le señala como el responsable de los cambios observados en el ciclo hidrológico en los últimos años. La alteración en sistemas hidrológicos se ha debido a las cambiantes precipitaciones, derretimiento de hielo o nieve, lo que repercute en los recursos hídricos en términos de cantidad y calidad. Los glaciares siguen retrocediendo prácticamente en todo el planeta debido al cambio climático, lo que afecta a la escorrentía y los recursos hídricos aguas abajo. También se está presentando calentamiento del permafrost (capa de suelo permanentemente congelado —pero no permanentemente cubierto de hielo o nieve— de las regiones muy frías o periglaciares), el deshielo en las regiones de altas latitudes y en las regiones elevadas (Field, 2014). Entre los principales impactos en el recurso hídrico se anotan:
- La disminución en la cantidad y calidad del agua para el consumo humano, la agricultura y la generación hidroeléctrica.
- El aumento en la escorrentía superficial y la disminución en la recarga de acuíferos.
- El aumento de áreas afectadas por sequías y también por inundaciones.
- La salinización de los depósitos de agua subterránea, en zonas costeras.
- Los cambios en las propiedades físicas, químicas y biológicas de los lagos y los ríos de agua dulce.
Amenaza para la biodiversidad: muchas especies terrestres, dulceacuícolas (que viven en agua dulce) y marinas han modificado sus áreas de distribución geográfica, actividades estacionales, pautas migratorias, abundancias e interacciones con otras especies, en respuesta al cambio climático (Field, 2014). Por ejemplo, en Costa Rica, los investigadores del país dan cuenta de impactos observados en la biodiversidad como consecuencia del cambio climático, entre ellos: menos nacimientos de tortugas, nacimiento de sólo cocodrilos machos y la extinción de varias especies de anfibios entre los que están: la rana dorada y la rana arlequín (IMN, 2012).
Repercusiones en la salud humana: las defunciones y enfermedades debidas a desastres naturales tales como olas de calor, inundaciones y sequías, así como la ampliación de áreas propensas a enfermedades transmitidas por vectores y el aumento de enfermedades respiratorias, son indicios tempranos de las repercusiones del cambio climático en la salud humana (IMN, 2012). Se ha producido un aumento de la mortalidad asociada al calor y una disminución de la mortalidad asociada al frío en algunas regiones como resultado del calentamiento. Los cambios locales en la temperatura y la precipitación han alterado la distribución de enfermedades transmitidas por el agua y vectores de enfermedades.
Los peligros conexos al clima agravan otros factores de estrés, a menudo como resultados negativos para los medios de subsistencia, especialmente para las personas que viven en pobreza. (Field, 2014).
Consecuencias en la agricultura y seguridad alimentaria: la agricultura es en general muy vulnerable a los cambios en el clima, lo cual pone en peligro el desarrollo de las regiones cuya economía depende de ésta actividad. El aumento en la temperatura y los cambios en el patrón de las precipitaciones, están teniendo impactos negativos en la productividad y la viabilidad de los ecosistemas agrícolas, lo cual compromete la seguridad alimentaria mundial (IMN, 2012). Sobre la base de muchos estudios que abarcan un amplio espectro de regiones y cultivos, se cuenta con evidencia de que el cambio climático ha impactado negativamente en el rendimiento de cultivos, como lo son: el trigo, el maíz, la soja y el arroz (Field, 2014).
Otros impactos negativos son:
- Pérdida de cultivos por sequías y eventos extremos.
- Aumento en la pérdida de cosechas, debido al incremento de plagas y enfermedades que afectan los cultivos.
- Alteraciones en el suministro de alimentos por los cambios ambientales y el agotamiento de suelos cultivables.
- Pérdida de tierras arables debido a la creciente aridez y escasez de fuentes de agua.
Alteración en sistemas marino-costeros: la relación entre los océanos y el cambio climático es indiscutible, no sólo porque los océanos son el motor tanto del clima como de las condiciones atmosféricas, sino porque éstos son los mayores sumideros (capturadores) de CO2 de nuestro planeta (IMN, 2012). El cambio climático ya está generando variaciones en los sistemas marino-costeros, algunos ejemplos:
- Erosión de playas debido al aumento en el nivel del mar (por ejemplo, en Costa Rica el proceso acelerado de erosión en isla Damas).
- Modificación en los ecosistemas y la biodiversidad marina.
- Impacto en las infraestructuras costeras.
- Deterioro y destrucción de manglares.
- Blanqueamiento de corales.
- Cambio en la salinidad de las zonas costeras.
En conclusión, los impactos de los recientes fenómenos extremos conexos al clima (olas de calor, sequías, inundaciones, ciclones e incendios forestales), ponen en evidencia una importante vulnerabilidad y exposición de algunos ecosistemas y muchos sistemas humanos a la actual variabilidad climática. Entre los impactos de esos fenómenos extremos conexos al clima figuran la alteración de ecosistemas, la desorganización de la producción de los alimentos y el suministro de agua, daños a la infraestructura y los asentamientos, morbilidad (cantidad de personas que enferman en un lugar y un período de tiempo determinados en relación con el total de la población) y mortalidad, además de las consabidas consecuencias para la salud mental y el bienestar humano (Field, 2014).
Imagen 5. Consecuencias del Cambio Climático
¿Qué significa mitigación al cambio climático?
En el contexto del cambio climático se conoce mitigación como:
“La intervención antropogénica (realizada por el ser humano) para reducir las fuentes y mejorar los sumideros de gases de efecto invernadero” (IPCC, 2014). Las medidas de mitigación son aquellas acciones que están encaminadas a reducir y limitar las emisiones de gases de efecto invernadero.
¿Qué significa adaptación al cambio climático?
Según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, 2014), la adaptación al cambio climático se refiere al:
“Proceso de ajuste al clima real o proyectado y sus efectos. En los sistemas humanos, la adaptación trata de moderar o evitar los daños o aprovechar las oportunidades beneficiosas. En algunos sistemas naturales, la intervención humana puede facilitar el ajuste al clima proyectado y a sus efectos”.
Aclaremos entonces que la mitigación, por lo tanto, se ocupa de las causas del cambio climático, mientras que la adaptación aborda sus impactos. Las medidas de adaptación se basan en reducir la vulnerabilidad ante los efectos derivados del cambio climático.
Mitigación y adaptación al cambio climático en Costa Rica
En el año 2009 se publicó en Costa Rica la Estrategia Nacional de Cambio Climático. La misma promueve el crecimiento económico, el progreso social y la protección ambiental para lograr una mejor calidad de vida para los costarricenses.
Asimismo, la estrategia definió seis componentes estratégicos, siendo los principales Mitigación y Adaptación. En el caso de la mitigación se basa en tres sub-ejes estratégicos:
-reducción de emisiones de gases por fuentes
-captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CO2) y,
-desarrollo de un mercado de carbono nacional efectivo, con la participación activa en los mercados internacionales.
Por otro lado, el Plan de Acción de la Estrategia Nacional de Cambio Climático prioriza las intervenciones en mitigación en los sectores de energía-transporte y sector agropecuario, por cuanto son los que concentran las principales emisiones a nivel país.
En el caso de adaptación, estudios del Instituto Meteorológico Nacional (IMN) identificaron y priorizaron a los sectores del recurso hídrico y el sector agropecuario, como los sectores con mayor necesidad de apoyo para el proceso de adaptación. En el caso del primero, al verse afectado el ciclo del agua, se generan reacciones en cadena con importantes efectos en forma de sequías e inundaciones intensas, que afectan ecosistemas, poblaciones e impactan la capacidad de generación hidroeléctrica. En el segundo caso, el sector agropecuario se ve afectado por las variaciones en temperatura y patrones de lluvia, con lo que, las faltas de medidas de preparación pueden generar impacto negativo en la productividad y la competitividad, con posibles afectaciones a la seguridad alimentaria (Plan de Acción Estrategia Nacional de Cambio Climático).
No obstante, según lo mencionado en el informe Estado de la Nación (2017), Costa Rica a lo largo de su historia ha puesto énfasis en la mitigación, y no es sino hasta años más recientes que la adaptación ha ganado relevancia. En la pasada administración presidencial Solís Rivera se dio un cambio en el enfoque de las acciones relacionadas al cambio climático, que dejó de ser un tema de carácter sectorial a cargo del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y se convirtió en un eje transversal en el quehacer de todo el aparato estatal. En consecuencia, se formaron algunos grupos de trabajo interinstitucionales y se elaboró la Política Nacional de Adaptación (Estado de la Nación, 2017).