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El Efecto Invernadero

¿Qué es el Efecto Invernadero?

La vida en el planeta es posible gracias a un fenómeno natural en la atmósfera llamado efecto invernadero. Este fenómeno se produce cuando la energía solar que llega a la atmósfera en forma de luz visible es retenida por algunos gases, entre los cuales podemos mencionar: el dióxido de carbono (CO2), Metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), entre otros.

Cerca del 30% de la radiación proveniente del Sol se dispersa inmediatamente, pero el 70% restante atraviesa la atmósfera para calentar la superficie del planeta. La Tierra, para mantener el equilibrio, devuelve ésta energía al espacio, pero no la emite como luz visible, sino que lo hace como radiación infrarroja o térmica. Esta energía en su viaje al espacio es absorbida en cierta proporción por los gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera, los cuales capturan la radiación y producen el calentamiento del planeta. Este calentamiento hace que la temperatura media del aire en la superficie sea de 30 °C más elevada que la temperatura sin la presencia de estos gases (Estrategia Nacional de Cambio Climático, 2009).

Efecto

Imagen 2. Representación gráfica del Efecto Invernadero

Gases de efecto invernadero (GEI)
 

¿Qué es una fuente de gas de efecto invernadero?

Se define como una “unidad o proceso físico que libera gases con efecto invernadero hacia la atmósfera” (INTE 2016). La combustión de carbón, petróleo y gas produce dióxido de carbono y óxido nitroso. Algunos ejemplos de las actividades humanas que inciden en la generación de éstos gases son:

  • La combustión de carbón, petróleo y gas produce dióxido de carbono y óxido nitroso.
  • La tala de bosques (deforestación).
  • El desarrollo de la ganadería. 
  • Los fertilizantes que contienen nitrógeno producen emisiones de óxido nitroso.

¿Cuáles son los gases de efecto invernadero (GEI)?

La atmósfera contiene ciertos gases que de forma natural absorben y retienen el calor que viene del Sol. Estos gases mantienen al planeta con una temperatura estable que hace posible que todos los seres vivos podamos coexistir en condiciones adecuadas. Imagina que estos gases funcionan como el plástico de un invernadero, atrapando los rayos del Sol que calientan la superficie de la Tierra y de esta manera, reteniendo parte del calor (Garita, 2010).

Algunos de estos gases, como el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), se emiten a la atmósfera mediante procesos tanto naturales como antropogénicos (provocados por la acción del ser humano), mientras que otros, como los clorofluorocarbonos (CFC), son producidos exclusivamente por las actividades industriales.

Los principales gases de efecto invernadero emitidos por las actividades humanas —en particular por la quema de combustibles fósiles— son precisamente el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso.

Pero… recuerda que, si estos gases no existieran, el calor del Sol se escaparía, la temperatura del planeta sería mucho más baja, haría muchísimo frío y, por lo tanto, no podría existir la vida en el planeta (Garita, 2010).

Gases

Imagen 3. Emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo, año 2015

Descripción de los principales gases de efecto invernadero (GEI)

Dióxido de carbono (CO2): es un gas no tóxico e inocuo (que no es nocivo o perjudicial). Es el gas de efecto invernadero que producimos en mayor cantidad (ver imagen 3). El aumento constante de la concentración de CO2 en la atmósfera, se debe sobre todo a las actividades humanas. Se calcula que las concentraciones atmosféricas mundiales de CO2 en 2005 fueron 35% mayores que los valores observados antes de la Revolución Industrial. La principal fuente de este gas es la quema de combustibles fósiles (la generación de energía eléctrica aporta entre 17 y 40 por ciento de las emisiones totales de CO2). Otras fuentes son los incendios forestales y de pastizales, además de los procesos de combustión utilizados para producir los materiales requeridos en la fabricación de cemento.

La mayoría de las emisiones asociadas con la utilización de energía se producen cuando se queman combustibles fósiles. El petróleo, el gas natural y el carbón (los cuales emiten la mayor cantidad de carbono por unidad de energía suministrada) proporcionan la mayoría de la energía utilizada para producir electricidad, hacer funcionar automóviles, brindar calefacción a los hogares y dar energía a las fábricas.

Metano (CH4): este gas tiene la característica de que puede permanecer en la atmósfera de 9 a 15 años y es 21 veces más efectivo para captar el calor de la atmósfera que el dióxido de carbono. Al igual que ocurre con el CO2, las emisiones atmosféricas de CH4 provienen de diversas fuentes naturales y antropogénicas. Entre las fuentes naturales figuran los humedales, las termitas, los océanos, los incendios forestales, entre otros, mientras que las fuentes antropogénicas son sobre todo la quema de combustibles fósiles, la fermentación entérica (o intestinal) del ganado, los rellenos sanitarios, los sistemas de gas natural, la producción de combustibles fósiles, el cultivo de arroz, la quema de biomasa y el manejo de residuos. Se estima que las fuentes naturales contribuyen con aproximadamente 37% del total de metano emitido a la atmósfera cada año; por consiguiente, las fuentes antropogénicas representan las principales fuentes de su emisión a la atmósfera.

Óxido nitroso (N2O): es un gas incoloro de olor ligeramente dulce y alrededor de 310 veces más efectivo que el dióxido de carbono para captar el calor en la atmósfera. Al igual que el dióxido de carbono y el metano, es emitido por fuentes naturales y antropogénicas, pero a diferencia de los dos primeros, las fuentes naturales de este gas generan aproximadamente 64% de las emisiones totales a la atmósfera. Se produce por las emisiones de los carros, en la producción industrial y en la degradación de los fertilizantes agrícolas.

Ahora veremos otros gases con efecto invernadero de origen antropogénico, inventados para usos especializados:

Hidrofluorocarbonos (HFC): son los compuestos organofluorados más comunes, utilizados para sustituir a otros gases de efecto invernadero. También se les incluye dentro de los GEI. Provienen de refrigerantes y compuestos alternativos para aire acondicionado (IMN, 2012).

Perfluorocarbonos (PFC): los PFC están siendo usados en los equipos de refrigeración y en la limpieza y composición de los extintores. Sin embargo, los PFC fomentan el efecto invernadero, y además son un problema a largo plazo puesto que están activos hasta 50.000 años. El potencial en el cual provoca el calentamiento global supera en 6.500 veces el provocado por el dióxido de carbono. Los PFC son una de las clases de los compuestos regulados en el protocolo de Kyoto (IMN, 2012).

Hexafluoruro de azufre (SF6): es un compuesto inorgánico. En condiciones normales de presión y temperatura es un gas incoloro, inodoro, no tóxico y no inflamable. Es un gas de efecto invernadero muy potente. Se utiliza en los interruptores eléctricos de alto voltaje, en la fundición de magnesio, en los cristales aislantes del ruido y en las pelotas de tenis (IMN, 2012).

Trifluoruro de Nitrógeno (NF3): es un compuesto inorgánico, compuesto de nitrógeno y flúor. Es un gas incoloro, tóxico, inflamable e inodoro. Se utiliza cada vez con mayor frecuencia como un grabador en la microelectrónica, además de ser utilizado en la fabricación de pantallas planas de cristal líquido.