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La Huella de Carbono

Un inventario de emisiones o huella de carbono, es un recuento de la cantidad de gases de efecto invernadero liberados a la atmósfera. Por lo general, un inventario de este tipo contiene las emisiones totales de uno o más gases de efecto invernadero o contaminantes del aire en específico, los cuales provienen de diversas fuentes en una determinada área geográfica, durante un lapso de tiempo establecido. Es decir, es la medida ejercida por todos los gases de efecto invernadero producidos por nuestras actividades que, impactan en el ambiente. Se refiere a la cantidad en toneladas de dióxido de carbono equivalente de gases de efecto invernadero, producidas en el día a día, generados a partir de la quema de combustibles fósiles para la producción de energía, calefacción y transporte, entre otros procesos (Schneider y Samaniego, 2010).

La importancia de medir la huella de carbono y los beneficios que esta práctica genera

Medir la huella de carbono les permite a las organizaciones conocer su impacto ambiental y además, conocer cuál es su evolución a partir de la implementación de estrategias destinadas a su reducción.

El identificar las fuentes de emisiones de GEI de una organización, permite definir mejores objetivos, estrategias de reducción de emisiones más efectivas y ahorro de costo, debido al mejor conocimiento de los puntos críticos para la reducción de dichas emisiones.

Huella

Imagen 4. Ciclo de medición de la Huella de Carbono

El conocimiento de la Huella de Carbono puede fortalecer las relaciones entre compañías y proveedores, particularmente si esto implica oportunidades de ahorro en los costos sobre la cadena de proveedores.

Al informar la huella de carbono de una organización, se genera un compromiso por reducir su propio impacto ambiental y además se crea conciencia en los colaboradores y la sociedad.

Con el resultado las personas tienen la opción de compensar su impacto negativo sobre el planeta, incorporando hábitos sostenibles en su vida cotidiana. Para las organizaciones, la huella de carbono representa una medida fundamental que contribuye a la toma de decisiones de prácticas sostenibles y estrategias de reducción más eficaces en cuanto al cambio climático.

¿Cómo se puede medir la huella de carbono de una persona o de una pequeña organización de una forma sencilla y práctica?

Para obtener los datos aproximados de emisiones, internet pone a disposición de las personas un gran número de calculadoras de carbono. Algunos ejemplos son los instrumentos online de Carbon Footprint, CeroCO2, o la Calculadora de Huella de Carbono de Twenergy, entre otros, que se pueden encontrar en los siguientes links:

https://calculator.carbonfootprint.com/calculator.aspx?lang=es

http://twenergy.com/comunidad/herramientas-y-comparadores/calculadora-huella-de-carbono

Si bien las calculadoras de carbono distan de ser un sistema 100% fiable, permiten dar una idea de las emisiones generadas por una persona o una pequeña organización durante un periodo de tiempo.

No obstante, para efectos de contabilizar las emisiones de GEI de una forma certera y verificable, se pueden utilizar distintos métodos, como por ejemplo el marco metodológico llamado GreenHouse Gas Protocol (GHG Protocol). Este estándar está disponible en la página web https://ghgprotocol.org/ y consiste en un conjunto de herramientas de cálculo, incluyendo una guía paso a paso y hojas electrónicas de trabajo para ayudar a los usuarios a calcular emisiones de GEI para fuentes o industrias específicas (CEPAL, 2010).

También se cuenta con la norma ISO 14064, desarrollada por el International Organization for Standarisation (ISO) que apunta a la definición de líneas generales de cuantificación de emisiones de GEI (CEPAL, 2010).